El programa Freseros por la Paz concluyó con resultados positivos tras seis meses de actividades en Irapuato. Más de 250 niñas y niños participaron en un modelo que combinó deporte, formación socioemocional y participación familiar para fortalecer la convivencia y prevenir la violencia.
¿Qué logró el programa Freseros por la Paz?
El torneo Freseros por la Paz llegó a su fin luego de seis meses de trabajo en colonias y comunidades rurales de Irapuato. La iniciativa reunió a más de 250 niñas y niños en actividades deportivas y de desarrollo integral.
El proyecto impulsó el Gobierno de Irapuato, encabezado por la alcaldesa Lorena Alfaro García. Además, contó con el respaldo de la iniciativa privada y la Fundación México es Amor.
El objetivo fue claro: utilizar el deporte como una herramienta para prevenir la violencia y fortalecer el tejido social desde la infancia.
Durante la ceremonia de clausura, realizada en la Unidad Deportiva Norte, Lorena Alfaro invitó a las familias a convertir la actividad física en un hábito permanente.
La presidenta del Sistema DIF Irapuato, Valeria Alfaro García, también reconoció el esfuerzo de las y los participantes. Destacó el compromiso mostrado durante todo el proceso.
El programa integró 24 equipos. En ellos participaron niñas y niños de ocho colonias, nueve comunidades rurales y siete escuelas primarias del municipio.

Deporte, educación emocional y participación familiar
El programa Freseros por la Paz fue más allá de la competencia deportiva. La estrategia incluyó acciones para fortalecer habilidades personales y familiares.
Durante el proyecto se realizaron alrededor de 150 intervenciones socioemocionales. Estas actividades promovieron la autoestima, la comunicación asertiva, el trabajo en equipo y la resolución pacífica de conflictos.
Además, especialistas impartieron 150 talleres de crianza positiva para más de 250 madres y padres de familia.
Los talleres brindaron herramientas para fortalecer los vínculos familiares. También fomentaron la corresponsabilidad en la educación de niñas y niños.
El programa involucró al Sistema DIF Irapuato, la Secretaría de Seguridad Ciudadana y las direcciones de Desarrollo Social y Humano, Desarrollo Rural, Educación y Juventudes.
Esta coordinación permitió ofrecer un acompañamiento integral a las familias participantes.
Participación ciudadana para reconstruir el tejido social
Otra de las acciones relevantes fue la recuperación de espacios públicos.
Las familias participaron en jornadas de limpieza y rehabilitación de áreas verdes. Estas actividades promovieron el cuidado del entorno y reforzaron el sentido de pertenencia.
Con estas acciones, Freseros por la Paz consolidó un modelo que combina deporte, educación y participación comunitaria.
El Gobierno de Irapuato destacó que este tipo de programas fortalecen comunidades más unidas y generan mejores oportunidades para la niñez.
Asimismo, reiteró que continuará impulsando estrategias que promuevan la convivencia, la paz y el desarrollo integral de las familias mediante actividades deportivas y comunitarias.

